Jesuitas España

Comiendo bajo la lluvia, en las fiestas de Santoña

El jueves, 8 de septiembre llovía en Santander. Pensábamos, lloverá también en Santoña. Nos dijeron: “no, aquí hay niebla, pero no lluvia”. Pero a las dos de la tarde la niebla empezó a chispear agua, y agua, de tal modo que nos dijimos, al llegar: “¿Y cómo nos arreglaremos para distribuir la comida al aire libre?. Nos vamos a mojar”. Y así fue. Llegaban las personas a la pradera de la calle Rentería Reyes, con sus paraguas, con sus plásticos para no mojarse, con sus recipientes, con sus niños, y nos decíamos: “¿dónde nos metemos, en un puesto de venta?”. Lucía nos ofreció un cenador, carpa, que hizo que pudiésemos instalar debajo, las mesas, sacar la comida del coche para los 42 comensales, y empezar a ofrecerla. Era como un “Cantado bajo la lluvia”, pero con un nuevo título: “Comiendo bajo la lluvia, en Santoña”. Poco a poco fueron pasando las nubes y llegó la calma, y dejó de llover. Fue una experiencia que nos llevó a la imaginación, a buscar soluciones y a superar felizmente el momento.

 
Comida solidaria a las dos
 
Y es que a las dos de la tarde, en la calle Rentería Reyes de Santoña, entre los puestos de los artesanos y las atracciones de feria, se instala un comedor. Se trae la comida desde el Albergue Municipal. Una comida caliente, sabrosa, bien preparada por Angelines, una gran mujer, y su equipo de cocina. Una comida para 42 personas que acuden. Algunos comen allí mismo, otros traen recipientes y llevan la comida a sus puestos de venta, para los otros familiares, para sus hijos, y así permanece el puesto abierto y atendido. Otros comen en las mesas de piedra, o en plena pradera.
 
La comida viene en bandejas metálicas o de plástico, especialmente para el pan, el postre, los cubiertos., y se preparan las mesas del reparto.
 
Están colaborando directamente: Alberto Ramírez que tiene su puesto de venta, y que es presidente de la asociación Unión Solidaria Internacional Cántabra, y también está echando una mano Fabián Espinosa.
 
Es de agradecer la labor que con tanto esmero están realizando desde el Albergue Municipal para preparar las comidas, cuyo director es Roberto Gutiérrez, y su equipo, y que atienden con especial cuidado a todas estas personas.
 
Buscando Vivir con los artesanos
 
Este grupo de personas, de Buscando Vivir, llevan unos 17 años viniendo a Santoña por las fiestas de la Virgen del Puerto. Desean ofrecer una comida digna, informar, facilitar contactos para que los artesanos tengan lugares para asearse, lavar la ropa. Unos años ha sido, el comedor, en los salones de la Parroquia, y ahora se hace al aire libre. El buen tiempo facilita la acción solidaria.
 
Buscando Vivir escribe y toma contacto con las Concejalas de Servicios Sociales, Deportes y Albergue, del Ayuntamiento, y les propone la acción, los gastos que ocasiona, y pide solidaridad y ayuda. Señalar que Buscando Vivir ha registrado una comunicación invitando al Señor Alcalde de Santoña, y a las Concejalas, a visitar el comedor solidario. Decir también que, para Buscando Vivir es de justicia que si los artesanos pagan por instalarse, una cuantía fuerte, que algo de ese importe revierta en por lo menos una ayuda para la comida, que hacen una vez al día. Además muchos artesanos vienen con sus hijos, niños pequeños, y requieren una atención y una alimen-tación.
 
Llena de satisfacción que Reinosa, su Alcalde, ha tomado la decisión, este viernes,  de seguir ayudando a Buscando Vivir de cara a las fiestas de San Mateo para que pueda ofrecer una comida digna a los artesanos extranjeros. Algo que les honra, desde hace 17 años.
 
Nuestro deseo es: "Queremos pasar de una política de recortes, a una política de solidaridad, de crecimiento, de bienestar para todos, especialmente para los más pobres. No podemos ni debemos explotar a los pobres. La solidaridad se muestra más en obras que en palabras", nos dicen desde Buscando Vivir.