VOLUNTARIADO EN ATALAYA INTERCULTURAL Siempre se dice que lo que hace enriquecedora la experiencia del voluntario es el darlo todo desinteresadamente, para recibir todo eso y más. Pero lo que hace tan enriquecedora esta experiencia es todo lo que abarca. Es una experiencia personal y social, con niños y con adultos, espiritual hacia dentro y para fuera. Son dos semanas de celebrar la vida y educar la mirada. Una experiencia que igual comienzas solo o en un pequeño grupo, pero que acabarás en familia; rodeado de un grupo que ha decidido dar su tiempo a la misma causa que tú y eso es más fuerte que cualquier barrera de procedencia o edad. Cristina Sánchez Pastor (Santander)
Es difícil pensar que debes ejercer de modelo a seguir ante unos niños pequeños, a los que debes transmitir valores y conductas. A pesar de que no me veía muy capaz de ello, los niños me lo han puesto muy fácil. La mayoría estaban tan dispuestos a dar amor y cariño, que me sorprendían. Son un enorme pozo de curiosidad y energía, y me han hecho sacar lo mejor de mí. Realmente, creo que esas pequeñas personitas han logrado cambiar algo de mi persona, y hacer que esta experiencia suponga un punto de inflexión en mi vida. Álvaro Rodríguez Estévez (Sevilla)
ATALAYA Y BURGOS