Jesuitas España

Relevo en la coordinación de Red Incola

Cambian las personas, pero no la vocación de servicio para la que nació Red Incola. Ayer el patronato de la Fundación formalizó el relevo al frente de la coordinación, ejercida por el franciscano José María Lucas desde 2011 y que ayer asumió Eduardo Menchaca, implicado en la labor de Íncola desde hace seis años. Un cambio que en la historia de esta ONG supone el tercer coordinador que asume esta responsabilidad. El primero fue Alberto Ares sj quien en 2011 cedió el despacho a Lucas. En la fotografía aparecen los tres juntos y Félix Revilla sj, actual presidente de la Fundación Red Incola que aúna a nueves instituciones religiosas. Con todo, recordar la labor de tantos otros jesuitas y laicos que abrieron los servicios y establecieron los protocolos de la atención humana al inmigrante.

Mencha, como así se le conoce en el entorno cercano, es ingeniero técnico agrícola y trabajador social, de 30 años de edad. Fue adentrándose en Red Incola poco a poco. Sus primeras colaboraciones se produjeron desde el Hogar Vicuña, centro de acogida de madres inmigrantes abierto por las religiosas María Inmaculada. Después se implicó en el programa Café Solidario y desde allí a Calor y Café, servicio jesuita dedicado a la acogida de inmigrantes durante las tardes. En ambos ha coordinado e impulsado la labor de los voluntarios. Asume la responsabilidad de esta red ante el nuevo destino al que ha sido encomendado por la orden franciscana José María Lucas en Santander.

 
Con mucha ilusión y con mucho realismo, afronta el nuevo reto. Se siente acompañado de un equipo profesional muy competente e integrado por “buena gente” al que apoyan 300 voluntarios comprometidos. A la vez, es consciente de la realidad gracias a esa labor a pie de calle desempeñada durante estos años. Ha visto crecer los programas desde dentro y ahora, en su horizonte, está el de ampliar toda la Red a otras ciudades del país –Granada, Logroño, Burgos, La Coruña- y consolidar su presencia en el mismo barrio de La Rondilla donde están ubicadas las oficinas. Su antecesor consiguió, con este mismo equipo humano, la presencia de Red Incola en Melilla, Huelva y Segovia y abrir en este barrio un espacio para jóvenes, entre otros servicios iniciados desde su incorporación a la coordinación. Entrega el relevo con ese deseo de mantener la alerta y la escucha en las necesidades de las personas. Que el futuro dé continuidad a un proyecto dirigido por dos coordinadores que comparten la vocación de servicio a las personas inmigrantes y en situación de mayor vulnerabilidad. “Apuesto todo por este trabajo y ofrezco mi disponibilidad con vocación”, argumenta Eduardo Menchaca.