Jesuitas España

Entreculturas y Alboan presentan la campaña 'Escuela Refugio' por el Día Mundial de las Personas Refugiadas

Con motivo del Día Mundial de las Personas Refugiadas, que se celebra el 20 de junio, Entreculturas y Alboan han presentado una nueva edición de la campaña Escuela Refugio, bajo el lema “La infancia no se ataca, se protege”. La iniciativa reclama proteger la educación en contextos de guerra y desplazamiento forzado, donde la escuela puede convertirse en uno de los pocos espacios de seguridad, aprendizaje y acompañamiento para millones de niños, niñas y adolescentes.

La campaña se lanza en un contexto global marcado por cifras extremas de desplazamiento. Según cifras de la ONU, a finales de 2025 había 117,8 millones de personas desplazadas por la fuerza en el mundo. De ellas, 45 millones eran niños y niñas menores de 18 años. Además, Entreculturas y Alboan recuerdan que cerca de la mitad de la infancia refugiada en edad escolar continúa fuera de las aulas, alrededor de 5,7 millones de niños, niñas y adolescentes.

Luca Fabris, responsable de Movilidad Humana de Entreculturas, abrió la rueda de prensa subrayando que el lema de la campaña “no es solo una consigna, sino una convicción profunda”. “En un mundo herido por la violencia con más de 50 conflictos activos, queremos visibilizar la importancia de defender la infancia y de proteger la educación en los contextos más frágiles y en las situaciones de emergencia”, afirmó.

Fabris alertó además de que, en numerosos conflictos, la escuela deja de ser reconocida como espacio seguro. “Las escuelas a menudo vuelven a considerarse espacios prescindibles o, aún peor, se convierten en objetivos militares. En muchos casos son atacadas, bombardeadas o utilizadas para fines bélicos”, señaló.

La rueda de prensa contó con una conexión en directo con Líbano para conocer el impacto que el conflicto y el desplazamiento forzado tienen sobre la educación en Oriente Medio. Desde Beirut, Batoul Moussa, responsable regional de Educación del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) en Oriente Medio y Norte de África, advirtió de que “alrededor de 600 escuelas que deberían ser lugares de aprendizaje siguen siendo lugares de refugio para familias desplazadas”.

Moussa, que también ha vivido el desplazamiento en primera persona, insistió en que el reto no es solo que la infancia regrese a las aulas, sino que pueda volver a reconocer la escuela como un lugar seguro. “El desafío no es solo ayudarles a volver y ponerse al día con el aprendizaje perdido, sino también que vuelvan a sentir la escuela como un espacio seguro para aprender, soñar y crecer. Que la escuela sea mucho más que un refugio frente a la guerra y el desplazamiento”, afirmó. “Todos ellos merecen la oportunidad de volver a ser niños y niñas”.

También desde Líbano intervino Jesús Sevilla, técnico expatriado de Entreculturas, quien explicó la respuesta educativa que la organización acompaña junto al Servicio Jesuita a Refugiados. Sevilla recordó que Líbano, un país “del tamaño de Asturias”, ha recibido desde el inicio del conflicto en Siria a más de un millón de personas refugiadas sirias, lo que lo convierte en “el país con mayor número de refugiados per cápita en el mundo”.

En este contexto, Sevilla señaló que Entreculturas y Alboan acompañan actualmente el trabajo de JRS en cinco escuelas y tres centros comunitarios. “Entreculturas y Alboan apoyan a JRS en su sistema de protección basado en la escuela, que son espacios seguros de educación formal y no formal donde cada día la niñez refugiada tiene un espacio de aprendizaje y ocio”, explicó.

La presentación incorporó, además, el testimonio de Akram Ibrahim, joven refugiado sirio participante en el programa de Patrocinio Comunitario de Alboan en Álava. Akram compartió su recorrido educativo entre Siria, Líbano y el País Vasco, así como las dificultades administrativas que afronta para continuar su formación y lograr el reconocimiento de sus estudios superiores.

“Ha sido duro. Cuando cambias de una cultura a otra, de una forma de educar a otra, de un idioma a otro, es difícil adaptarse”, relató. Aun así, defendió la educación como una herramienta clave para reconstruir su proyecto de vida: “Para mí, la educación es la llave para abrir todas las puertas”.

Con Escuela Refugio, Entreculturas y Alboan reclaman garantizar el acceso a la educación en emergencias, proteger las escuelas frente a ataques y usos militares, y reforzar la financiación educativa en crisis humanitarias. Las organizaciones recuerdan que la educación debe formar parte de la respuesta desde el primer momento.