Jesuitas España

Incidencia para defender la dignidad en la Europa de hoy

El Servicio Jesuita al Refugiado (JRS) Europa ha presentado su Marco Estratégico 2026-2030, un documento que define las prioridades de la red para los próximos cinco años y que sitúa la incidencia pública como uno de los ejes centrales de su misión. En un contexto europeo marcado por el endurecimiento de políticas migratorias y la normalización de discursos de exclusión, el JRS reafirma que acompañar y servir a las personas refugiadas y migrantes debe ir inseparablemente unido a defender sus derechos y su dignidad.

Presente en 23 países europeos, con más de 240 proyectos locales y una oficina regional en Bruselas, el JRS Europa, dirigido por Alberto Ares SJ, atiende cada año a unas 200.000 personas desplazadas forzosamente. Esta labor se sostiene gracias a una amplia red de profesionales y voluntariado, y se articula también en estrecha colaboración con las obras jesuitas de distintos países. En el caso de España, el marco estratégico subraya la aportación conjunta de SJM España, Entreculturas, Alboan y ECCA Social, que participan activamente en proyectos compartidos y en la construcción de una voz común a nivel europeo. En este contexto, resulta especialmente significativa la presencia de Luis Arancibia, delegado del Sector Social de la Provincia de España, como miembro del Consejo Asesor del JRS Europa, reforzando el vínculo entre la red europea y la realidad social española.

El documento plantea la incidencia no como una tarea técnica aislada, sino como una expresión profunda de la identidad del JRS, arraigada en la Doctrina Social de la Iglesia y en el principio de la dignidad humana. Esta dignidad, recuerda el marco, es inherente a toda persona y no depende de documentos, fronteras o estatus legal. Por ello, la defensa de derechos no se limita a responder a las consecuencias de la exclusión, sino que busca cuestionar las estructuras, políticas y narrativas que la generan.

Desde esta convicción, el JRS Europa apuesta por una incidencia que sea al mismo tiempo concreta y humana. Concreta, porque persigue cambios reales y sistémicos: procedimientos de asilo justos, condiciones de acogida dignas, acceso efectivo al trabajo, la vivienda, la educación y la participación social. Humana, porque sitúa en el centro a las personas y sus historias, evitando reducir la realidad migratoria a cifras o debates abstractos. Cada posicionamiento político se construye a partir del contacto directo con la vida cotidiana de quienes acompañan los equipos del JRS en los distintos países.

El marco estratégico reconoce que uno de los grandes desafíos actuales es la normalización de narrativas de miedo, que presentan a las personas refugiadas como amenazas y no como vecinos o ciudadanos con derechos y capacidades. Frente a ello, el JRS propone una incidencia paciente y perseverante, consciente de que la transformación social rara vez es inmediata. Cambiar leyes es importante, pero también lo es transformar la imaginación moral de Europa, abriendo espacios para una mirada más humana, solidaria y reconciliadora.

Otro rasgo central del enfoque del JRS Europa es su apuesta por una defensa con y desde las personas refugiadas, amplificando sus voces y evitando hablar en su nombre sin contar con ellas. Esta perspectiva conecta directamente la incidencia con el acompañamiento, y exige una actitud constante de escucha, discernimiento y humildad.

El Marco Estratégico 2026-2030 invita así a todas las obras, equipos y personas vinculadas al JRS a integrar la incidencia como parte de su responsabilidad cotidiana: cuestionar discursos deshumanizadores, sumar las realidades locales a una voz colectiva europea y comprometerse, a largo plazo, con la construcción de sistemas de convivencia que reflejen la dignidad que se defiende. Desde esta esperanza activa, el JRS Europa define el papel que quiere seguir desempeñando en el continente en los próximos años.