Jesuitas España

El presidente de la Comisión de la verdad de Colombia inaugura el curso del Centro Pignatelli y el SIP

El acto inaugural de curso del Centro Pignatelli y del Seminario de Investigación para la Paz tuvo esta vez un carácter excepcional. El jesuita colombiano P. Francisco José de Roux (Cali 1943), presidente de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, fue invitado a presentar personalmente el decisivo Informe “Hay futuro si hay verdad” hecho público el 28 de agosto último.

El director del Centro Pignatelli, Vicente Marcuello SJ, procedió a inaugurar el curso explicando sus objetivos en el marco de los centros fe-cultura-justicia de la Compañía de Jesús, invitando a todos a participar en una renovación colectiva después del paréntesis impuesto por la pandemia. La Dra. Carmen Magallón, presidenta de la Fundación SIP, presentó el sentido del acto, la preocupación permanente por el proceso de paz de Colombia, y la personalidad del P. Pacho de Roux SJ, una autoridad reconocida en la construcción de la paz, la reconciliación y la dignificación de las víctimas. No es un currículo valioso pero sólo teórico sino construido desde el mismo espacio de la confrontación violenta.

El centro de la sesión fue una intervención ordenada y profunda del presidente De Roux sobre el proceso que llevó a formular el informe que ahora se ha hecho público. Es el resultado de casi cinco años de investigación, escucha y esclarecimiento sobre más de medio siglo de violencia, guerra y conflicto armado en Colombia. El mandato recibido era tratar de llegar a la verdad histórica. Una jurisdicción especial creada al mismo tiempo debería dedicarse a la verdad jurídica. Un tercer órgano tendría que intentar localizar a las personas desaparecidas.

¿Qué meta se planteó la Comisión de la Verdad? Establecer lo que pasó, dignificar a las víctimas, impulsar la convivencia y formular recomendaciones para la no-repetición. Los comisionados designados fueron 11, que realizaron 15.000 entrevistas individuales y colectivas, han investigado en profundidad 730 casos y 1195 informes, han empleado 23.000 horas de análisis con expertos, y han llegado después de un inmenso trabajo al informe contenido en 11 tomos y 24 volúmenes, accesibles digitalmente en la web (comisiondelaverdad.co). 

El presidente de Roux explicó que el modelo que sirvió inicialmente era el mismo que la Comisión de la Verdad de Sudáfrica. El método comenzaba poniéndose en contacto directo con el sufrimiento humano más allá de las impresionantes cifras: 110.000 jóvenes de uno y otro lado muertos en combate; pero por cada persona muerta en combate había 8/9 civiles muertos; 121.000 desaparecidos; 4.000 masacres; 8.000 “falsos positivos”; un millón de exiliados en 24 países…Especial incidencia sobre mujeres y niños. 

Pero más importante que los números fue para la Comisión un acercamiento personal para escuchar, acompañar, encontrar, que terminaba con la pregunta clave ¿dónde estaban los colombianos cuando esto se hacía? Por eso a esta fase, común con Sudáfrica, en el caso de Colombia hubo que integrar las preguntas de ¿por qué lo hicieron? ¿por qué la sociedad lo permitió? Ha habido que escuchar mucho, analizar, investigar, deshacer las marañas muy complejas. Este material está recogido en bastantes tomos, uno de ellos ofrece una síntesis general: hallazgos y recomendaciones.

El presidente De Roux explicó el alcance y significado de las recomendaciones finales: En resumen eran: salir del “modo de guerra” (especialmente importante); cambiar el sistema de seguridad estatal; integrar la identidad fracturada; reparar a la víctimas; afrontar el problema del narcotráfico y buscar solución a los campesinos; convocar a las tradiciones religiosas y a todas las personas de buena voluntad para crear y asumir una ética pública básica basada en la igual dignidad humana universal.

La exposición del P. De Roux fue seguida con un impresionante silencio que revelaba el enorme impacto que causó la comunicación y recibió un interminable aplauso final como signo de adhesión y agradecimiento. Todavía la sesión incluyó tres rondas de preguntas de los participantes.

El acto se puede visualizar en este enlacej.